Y he aquí el
mejor observador del universo, nunca se le ha escapado nada, ha logrado ver lo
que para muchos es imposible, ha visto al hombre más rápido, ser adelantado; y al hombre invencible ser vencido. Nunca ha extraído conclusiones, las conclusiones se le
dan bien a los sabios e incluso el hombre más sabio se equivoca.
No pretende
comprender, ni tan siquiera intervenir, simplemente observa. Pero hoy es
diferente, hoy extrae su conclusión definitiva, después de tener claro que todo
sucede igual y de forma diferente al mismo tiempo, acaba de darse
cuenta de lo único que no ha visto.
A su lado el
hombre más sabio del universo, espera paciente una respuesta, ¿Cuál es el
sentido de la vida de un ser humano?, no puede ser estar en la cima, porque hay
gente que estando en la cima se ha suicidado, no puede ser la ruina, porque
gente en la ruina ha finalizado también su vida.
Lo único que
no he visto es a alguien convencido de que puede superarse quitarse la vida,
puede que haya intentado superarse y haya fracasado, después solo después se ha
hundido. Cuando el hombre más rápido fue adelantado no sucumbió, decidió correr
más, superándose a sí mismo y solo cuando vio que no podía correr más decidió
dejar de luchar, no murió por ser segundo, murió por no poder ser mejor.
¿Qué opinas
tu, entonces, sobre el sentido de la vida? -Preguntó el hombre sabio.
Que no puedo
poner fin a mi vida mientras no vea a ese hombre.